C9rase una vez…. Un Estado

Altavoz de Legazpi #5 B7 octubre
20.Oct.08 :: Noticias



Hubo un tiempo en que el Estado no existEDa, cuando las clases no existEDan, cuando los hombres no se dividEDan en ricos y pobres, en trabajadores y explotadores.

Cuando de la Comunidad primitiva comenzF3 a destacarse una capa de personas acomodadas, cuando esta capa se puso a la cabeza de las fuerzas militares de la comunidad y comenzaron a ensanchar sus dominios a costa de guerras con otros pueblos; no es casualidad, surge el primer Estado.

Estos hombres comenzaron a rodearse de instituciones. El conde, que juzgaba a sus sFAbditos (vigilando sus propios intereses, por supuesto) formando asED el primer tribunal clasista. Las decisiones de este tribunal que eran ejecutadas por sus satE9lites, formando asED la primera policEDa en embriF3n. Y para la guerra con otros pueblos se utilizaban piquetes armados, que constituEDan las fuerzas militares.

Toda esta nobleza, con su afE1n de lujos y placeres, comienza a empobrecerse y la burguesEDa comienza a adquirir sus tierras y sus industrias. Esta burguesEDa necesita quitar a la nobleza sus fuentes de ingreso (arrendamientos, impuestos, etc.) para que pasen a manos del capital (la propia burguesEDa) y comienzan una serie de revoluciones burguesas.

Llegados los burgueses (el capital) al poder, el mecanismo es el mismo: Unos tribunales con leyes en interE9s del capital; una policEDa bajo el mando de los nuevos patrones, dispuesta a reprimir toda sublevaciF3n y un ejE9rcito permanente.

A dEDa de hoy la cosa no ha cambiado mucho (o nada) siguen las grandes empresas (cada vez mE1s grandes) contando con los tribunales, el ejercito y la policEDa para defender sus intereses econF3micos por encima de cualquier libertad individual o colectiva.