[Entrevista] CSO La Traba: Trabando conciencias, abriendo camino al margen del capitalismo cotidiano

Rafael Alamillos - La Haine
27.Ago.07 :: Noticias

Cuando fuimos capaces de aplicar nuestros sentimientos de desobediencia y pasar por encima de esas cadenas, nos dimos cuenta de que okupar no es otra cosa que abrir una puerta y cerrarla a conciencia



Entrevistamos a varios-as activistas de la asamblea del CSO La Traba (Legazpi-Madrid).Segun va avanzando la entrevista, se hace un repaso general de los meses de vida del centro social, haciendo incapiE9 en la necesidad del debate publico y respetuoso entre la diversidad de los movimientos sociales. Lo importante del acercamiento al barrio, asED como al resto del movimiento anticapitalista. El CSO La Traba, es un espacio que se pretende construir por todos-as y para todos-as.

R.A: La Traba es una continuaciF3n del CSO Milano desalojado BFDe donde sale el proyecto del CSO Milano?

Varixs compaF1erxs de diferentes colectivos valoramos que poco a poco estaba creciendo la lucha social a nivel de Madrid y veEDamos cada vez a mE1s gente activa en diferentes proyectos, pero al mismo tiempo echE1bamos de menos que estas luchas estuvieran arraigadas en los barrios. AsED, sentimos la necesidad de hacer un trabajo que no sF3lo planteara problemas generales, sino que tambiE9n seF1alara problemE1ticas locales con la intenciF3n de que los vecinos pudieran ver con simpatEDa ese trabajo. El proyecto polEDtico del CSO Milano comenzF3 el 8 de marzo de 2007, por eso pusimos esa fecha como nombre a nuestra asamblea (Colectivo 8 de marzo), aunque tambiE9n aprovechamos la ocasiF3n para homenajear a las mujeres feministas, trabajadoras y revolucionarias. En esencia, era y sigue siendo por tanto una modestEDsima propuesta que pretende contribuir a activar la lucha social en los barrios, empezando por aquel que tenemos mE1s cerca y dF3nde mE1s compaF1erxs viven. AdemE1s, por supuesto, es un proyecto que aspira a crear un punto de encuentro para los movimientos sociales de Madrid y servir de soporte para su fortalecimiento.

R.A.: BFCF3mo os ha servido la experiencia del desalojo del CSO Milano, para la posterior okupaciF3n de La Traba?

Por desgracia fue una experiencia demasiado breve, despuE9s de una semana de okupaciF3n la policEDa encontrF3 supuestamente una argucia legal para presionar nuestro desalojo. En una semana no hay tiempo prE1cticamente para nada, salvo para lo esencial: aprender que el hecho de okupar es mucho mE1s sencillo de lo que parece. Las cadenas psicolF3gicas e ideolF3gicas del sistema represivo nos arrastran a la sensaciF3n de que transgredir las normas es algo muy grave, casi imposible de llevar a cabo y que conlleva un riesgo excesivo. Cuando fuimos capaces de aplicar nuestros sentimientos de desobediencia y pasar por encima de esas cadenas, nos dimos cuenta de que okupar no es otra cosa que abrir una puerta y cerrarla a conciencia. Incluso comprobamos que muchas puertas ya estE1n abiertas.

TambiE9n hay que decir que junto con los meses de preparaciF3n previos a la okupaciF3n, esa breve experiencia nos sirviF3 para cohesionar el grupo de companerxs, y a la vez madurar y crecer, tanto numE9rica como polEDticamente. Desde lo mE1s tE9cnico, cF3mo habilitar un espacio y empezar a ponerlo en marcha (al menos la planificaciF3n), definir mejor la estrategia legal y en general cF3mo desarrollar en la prE1ctica el proyecto, hasta el enriquecedor debate sobre nuestros objetivos polEDticos. Precisamente el hecho de que el desalojo se diera en tan pocos dEDas nos hizo reflexionar sobre cuE1l es la prioridad de un proyecto de okupaciF3n que pretende echar raEDces en un barrio. De cara al exterior, aprendimos que era importante acercarse primero a los movimientos sociales y despuE9s a los vecinos, no al revE9s. Es decir, por mucho que uno pretenda dirigirse a la comunidad local, en primera instancia es el movimiento anticapitalista el que estE1 mE1s familiarizado con las experiencias de okupaciF3n y son sus integrantes quienes ante un desalojo prematuro, acudirE1n mE1s rE1pido a solidarizarse; mE1xime si se trata de un proyecto que acaba de empezar a andar y al que no le ha dado tiempo a afianzarse.

R.A.:En La Traba confluyen personas de diversas ideologEDas BFComo se lleva esto, a la hora de la asamblea? BFComo entendeis la pluralidad en la okupaciF3n?

En esencia, procuramos que las diferencias ideolF3gicas no nos separen, sino que nos enriquezcan, la diversidad de puntos de vista ha de servir para fortalecer nuestra formaciF3n y para fortalecer nuestro proyecto.

Por un lado hay que decir que la diversidad ideolF3gica estE1 presente en multitud de asambleas y espacios de cualquier E1mbito polEDtico anticapitalista. Creemos que es algo normal en una situaciF3n social presa del capitalismo salvaje donde las luchas apenas estE1n comenzando a recomponerse. En nuestro caso, y a sabiendas de que las personas que participE1bamos en la asamblea inicial venEDamos de experiencias diversas, entendimos que nos podEDa venir bien tener una declaracion de principios como instrumento de cohesiF3n. Es decir, en esencia se trata de no centramos en las diferencias sino en unos acuerdos de mEDnimos que nos unen, y tratamos de caminar en torno a ellos. Somos conscientes de que muchas veces se dan puntos de conflicto ideolF3gico, pero al mismo tiempo esto se sortea con el trabajo cotidiano en comFAn, espacio donde apartamos la teorizaciF3n en abstracto y nos centramos en problemas reales y luchas concretas. Es en estas situaciones en las que realmente nos damos cuenta de que es posible saltar por encima de las diferencias polEDticas (y que no son tantas como parecen). Pero apartar las diferencias no significa que cada un@ reniegue de sus ideas o que minusvaloremos la necesidad de formarse ideolF3gicamente. Por el contrario varixs compaF1erxs han impulsado en estos primeros meses de okupaciF3n en La traba un taller de formaciF3n polEDtica (marxismo para principiantes), espacios para el debate de carE1cter libertario… y esperamos en el futuro poder realizar mE1s talleres y actos donde aprender sobre las diversas ideas y pensamientos que habitan en el movimiento anticapitalista.

En lo que se refiere al movimiento de okupaciF3n en un sentido mE1s amplio vemos que la pluralidad es patente, si bien existe una fuerte participaciF3n libertaria. De cualquier manera, como una parte mE1s del movimiento anticapitalista que es, existen formas diferentes de entender la lucha y no por ello ninguna es obligatoriamente mas vE1lida que otra; cada un@ emplea las herramientas que cree mE1s oportunas para cada situaciF3n.

Es interesante que este aF1o se ha puesto de manifiesto que podemos avanzar junt@s en algunos campos de la lucha, dE1ndose experiencias unitarias que a nosotros nos han parecido muy positivas, como el bloque por la okupaciF3n en la manifestaciF3n por una vivienda digna del pasado 24 de marzo, o la manifestaciF3n contra los desalojos y en defensa de los espacios liberados del pasado 29 de junio. Aun a sabiendas de que existen diferencias entre las asambleas que organizaron esas movilizaciones, creemos que tod@s logramos dar un ejemplo de antisectarismo y voluntad por la confluencia en las cuestiones elementales.

R.A.:Que opiniF3n teneis sobre las organizaciF3nes polEDticas extraparlamentarias que participan en los centros sociales?

Toda ayuda es poca para fomentar los espacios de autogestiF3n y democracia radical. En cualquier caso ponemos especial cuidado en que las organizaciones que se acercan a nuestro proyecto no instrumentalicen nuestra lucha ni la de los movimientos sociales, sino que la apoyen libremente desde la honestidad y sin oportunismos. Si se respeta nuestra forma de trabajar, que pasa por el asamblearismo y la horizontalidad, cualquier organizaciF3n es bienvenida.

TambiE9n es cierto que la actividad de los centros sociales okupados es bastante intensa y si algFAn grupo se acerca con intereses dudosos en seguida todo el mundo se da cuenta. Por tanto, no vemos un gran problema en esto, por el contrario somos muy pocos en el movimiento y creemos que debemos abrir las puertas de nuestros centros sociales para que mE1s gente se acerque y participe.

R.A.:BFCF3mo valorE1is estos meses en La Traba? BFSe ha dado a conocer a los movimientos sociales de Madrid? BFA la gente del barrio?

En general valoramos que, si bien las tareas de limpieza y de mantenimiento polEDtico y organizativo de un proyecto de okupaciF3n son muy duras, la experiencia estE1 siendo muy buena. Nuestra lEDneas de acciF3n se pueden resumir en dos: un trabajo de colaboraciF3n y apoyo al resto de movimientos sociales de Madrid, y un trabajo mE1s de cara al barrio.

Es siguiendo estos dos ejes donde hemos desarrollado nuestra actividad, tratando de abordar los temas que nos inquietan como colectivo: antipatriarcado, movimiento obrero, antifascismo… intentando en la medida de lo posible acercar estas problemE1ticas al barrio. Algunos de los talleres han sido propuestos y desarrollados por personas que viven en el barrio (como el taller de fotografEDa o el taller de castellano para inmigrantes), y otros surgen a iniciativa de la propia asamblea (formaciF3n polEDtica, malabares, escalada, proyecciones varias).

Una de las experencias mE1s interesantes del centro social es la 93asamblea juvenil94 de La Traba, con la participaciF3n de chaval@s del barrio de entre 14 y 16 aF1os, que en su mayorEDa comenzaron a acercarse por el centro social a pasar la tarde, jugar al ping-pong, etc, pero que poco a poco mostraron su interE9s por participar mE1s activamente en la gestiF3n del centro social y realizar actividades en conjunto (reparto de panfletos, pegada de pegatinas antifascistas, participaciF3n en manifestaciones, teatro…).

Otra experiencia de autoorganizaciF3n dentro de La Traba es la asamblea de mujeres que ha comenzado a caminar hace unos meses, despacio, pero hasta ahora con paso firme, y que pretende ser un lugar de encuentro entre mujeres anticapitalistas que sufren una doble explotaciF3n (capitalista y patriarcal). Desde este espacio se han desarrollado debates sobre cuestiones teF3ricas feministas y tambiE9n se han hecho actividades en la calle.

AsED mismo, dentro de marco de trabajo hacia el barrio hemos realizado jornadas de salud popular en las que dos mE9dicos aconsejaban y charlaban con vecin@s orientE1ndoles; masajes gratuitos de shiatsu dos veces por semana, y en julio y agosto el cine de verano que ha tenido una buena acogida.

Al mismo tiempo, hemos querido participar de las luchas que creemos importantes y de los movimientos de carE1cter combativo y anticapitalista que se desarrollan en la ciudad (campaF1a de apoyo a los sindicalistas presos CE1ndido y Morala, por la absoluciF3n de los detenidos anti-LOU, resistencia al desalojo del CSO La Alarma, actividades con la caravana de presos que recorriF3 en julio el estado espaF1ol, participaciF3n en manifestaciones contra el racismo y por la convivencia…), asED como ceder el espacio para la autogestiF3n de otros colectivos (fiestas de colectivos mapuches, de la Coordinadora Antifascista de Madrid, etc), para charlas politicas…

Creemos sencillamente que acabamos de echar a andar y que segFAn vaya pasando el tiempo tanto los movimientos sociales como el barrio nos pondrE1n en el lugar que merezcamos.

R.A.: Aunque no haya una formula mE1gica BFComo creE9is que debe ser este acercamiento para que sea efectivo y real?

Efectivamente no hay fF3rmulas mE1gicas ni atajos: repartir panfletos, pegar carteles, prE1cticar el apoyo mutuo apoyando a aquellos colectivos que necesiten ayuda, trabajar para construir espacios de encuentro, de debate y de movilizaciF3n… Tenemos en frente al capitalismo y es necesario desarrollar lEDneas de acciF3n concretas y participativas contra E9l, y eso conlleva que tarde o temprano necesitaremos la compaF1EDa de otros movimientos sociales y de muchos vecin@s de los barrios. Por tanto hay que trabajar duro en ambos espacios y ser conscientes de que ninguno de los caminos son fE1ciles, que a veces las cosas saldrE1n bien (y saldremos fortalecid@s) y a veces mal (y aprenderemos de nuestros errores). Pero sobre todo es importante ser coherentes con nuestras ideas y no estar impacientes por “recoger frutos”. La lucha es absolutamente larga y los procesos de construcciF3n de la conciencia colectiva anticapitalista son lentEDsimos. En el barrio lo estamos comprobando, todo el trabajo polEDtico que realizamos sirve para que exista un poco mE1s de vida que antes, pero el ritmo que podemos imprimir con nuestras cabezas y nuestros brazos exige enormes dosis de paciencia y de saber entender el valor de los pequeF1os avances cotidianos.

R.A.:Parece que desde hace un aF1o, se han consolidado centros sociales y se han realizado diversas okupaciones. BFComo veis la okupaciF3n actualmente en Madrid?

En los ulltimos tiempos asistimos a una revitalizaciF3n del movimiento de okupaciF3n en Madrid, viendo cF3mo las viviendas okupadas y los centros sociales florecen en los barrios desarrollando experiencias claramente combativas, haciendo realidad la tan coreada consigna “un desalojo, otra okupacion”; El aumento de la represiF3n a las experiencias de okupaciF3n que vivimos en Madrid se enmarca en ese contexto, el auge del movimiento es una amenaza para el sistema, que se revuelve contra E9l de la forma mE1s virulenta posible. El KBO, la Ramona, La Facultad Okupada y Autogestionada, Navalquejigo, la Perrera, La Alarma, viviendas okupadas… es evidente que la okupaciF3n estE1 actualmente extE9ndiendose como herramienta de lucha.

AsED mismo, creemos que esto no es un hecho aislado. Existe una tendencia mE1s general de auge de otros sectores del movimiento anticapitalista que impulsan luchas por la vivienda digna, antirrepresivas, feministas, antifascistas, antimonE1rquicas, antiimperialistas, etc. Es decir, entendemos al movimiento de okupaciF3n como una pata mE1s de la lucha anticapitalista y por eso creemos que su crecimiento no estE1 desligado de una tendencia (lenta) mE1s amplia, la cual estE1 sujeta al aumento de la explotaciF3n econF3mica, de la privatizaciF3n de nuestras vidas y, en consecuencia, de la negativa de cada vez mayores capas de la poblaciF3n a agachar la cabeza.

R.A.:BFTeneis relacion con los demas centros sociales de Madrid?

Hasta el momento se puede decir que nuestra relaciF3n con los demE1s centros sociales es muy buena. Este aF1o se han dado experiencias de confluencia en torno a problemE1ticas e inquietudes comunes, como puede ser la necesidad de visibilizar el movimiento de okupaciF3n como herramienta de lucha anticapitalista o por mera necesidad de defensa de las okupaciones ante los desalojos. En estos casos se han realizado llamamientos explEDcitos a la solidaridad y hemos intentado estar presentes en la medida de nuestras posibilidades, lo cual nos ha permitido conocernos mejor y estrechar lazos de confianza.

R.A.:BFCreeis en la necesidad de organizarse entre todos los centros sociales de Madrid? BFSe podria tomar como ejemplo la Asamblea de okupas de CataluF1a?

Creemos que serEDa importante coordinarnos mejor entre todos, en tanto que prE1cticamente todos los centros sociales okupados tenemos problemE1ticas comunes, si bien los proyectos polEDticos pueden variar en ocasiones. AdemE1s de intercambiar informaciones, experiencia y apoyarnos mutuamente en las situaciones difEDciles, a nuestro juicio tambiE9n deberEDamos abrir un debate polEDtico sobre otras cosas que nos unen, luchas de diversa EDndole…, todas ellas encaminadas al objetivo de destruir la lF3gica del sistema capitalista. Es decir, creemos que una coordinaciF3n necesaria es aquella encaminada a trabajar en campaF1as concretas que sirvan para unir y fortalecer las luchas del movimiento anticapitalista. Muchas veces nos quedamos en una coordinaciF3n para defendernos mutuamente de los ataques, y olvidamos que unir nuestras fuerzas puede suponer un serio problema para el sistema. Si un centro social puede poner en jaque al sistema en un barrio, BFA1quE9 no podrE1n hacer muchos CSOAs unidos por una misma causa!?

Por otro lado creemos que hay que poner sobre la mesa un debate sobre la no dependencia absoluta del espacio fEDsico de la okupaciF3n. Es decir, entendemos que la okupaciF3n es mucho mE1s que un lugar fEDsico: es un proyecto de lucha que no puede estar sujeto a las reglas legales de un estado que nos desaloja o no segFAn le conviene. En decir, la okupaciF3n sirve para que los colectivos difundan sus ideas con iniciativas de todo tipo y para que se autogestionen econF3micamente. Pero tambiE9n deberEDamos tener en cuenta que desde la okupaciF3n, en tanto que es un espacio por el que pasa mucha gente, se tiene que generar autoorganizaciF3n en los barrios, nuevas asambleas y nuevos espacios donde mE1s personas puedan activarse en la lucha. Y esa autoorganizaciF3n deberEDa permanecer por encima de un desalojo.

La realizaciF3n de actividades en un centro social okupado es deseable y debe buscarse en todo momento, pero no puede ser un fin en sED mismo porque en tal caso estarEDamos poniendo en manos del estado (que nos puede quitar el espacio fEDsico cuando lo crea necesario) el desarrollo y crecimiento del movimiento social en lucha. Las asambleas (instrumentos organizativos y polEDticos de los proyectos anticapitalistas) deben sobrevivir a un desalojo, ese es a nuestro juicio uno de los retos del movimiento de okupaciF3n.

R.A.Pues muchas gracias por la atenciF3n, aF1adir lo que querais y a seguir TRABANDO!

Desde el CSO La Traba damos las gracias por la oportunidad que nos das de explicar en quE9 consiste nuestro proyecto, y enviamos muchos E1nimos a toda la gente que esta implicada en proyectos de okupaciF3n o en cualquier E1mbito de la lucha anticapitalista. AsED mismo, mostramos nuestra enfurecida solidaridad con l@s compaF1er@s desalojad@s en los FAltimos meses.

A1Okupar, resistir, construir!



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