quiénes somos



Asamblea del CSOA La Traba: Antifascismo y Trabajo de Barrio

¿Por qué okupamos?

Vivimos en un sistema que ha privatizado el suelo que pisamos convirtiéndolo en una mercancía más, y ha implantado un modelo desarrollista salvaje que se manifiesta en la masiva proliferación de urbanizaciones, campos de golf, autopistas… y una serie de infraestructuras, muchas veces innecesarias, generando graves problemas ambientales y sociales. Los gobiernos de turno implementan estas políticas en beneficio de los intereses empresariales, provocando, entre otras cosas, que las desigualdades entre la clase alta y la clase trabajadora sean cada vez mayores.

Para llevar a cabo esta política, el sistema necesita paralelamente apagar toda expresión de resistencia popular. Mientras cientos de edificios se encuentran en una situación de abandono esperando su recalificación (y por lo tanto el aumento de su valor especulativo), los locales públicos donde poder reunirse, organizarse y tomar parte en las cuestiones que afectan a nuestras vidas, están mayormente controlados por la burocracia institucional.

Por eso okupamos. Porque creemos necesario denunciar y luchar contra la especulación urbanística con hechos además de con palabras. Porque necesitamos espacios donde aglutinar e impulsar las protestas existentes, crear puntos de encuentro para la transformación revolucionaria de la sociedad. Porque a pesar de que en los medios privados y públicos de desinformación dicen que este sistema es democrático, creemos que es hora de conquistar la democracia real con la participación popular en la política anticapitalista, activando la lucha en los barrios y construyendo así la verdadera democracia directa.

Porque creemos que okupar es recuperar lo que nos pertenece, lo que pertenece a la mayoría de la población, la que trabaja por un miserable salario construyendo los edificios donde vivimos y amasando el pan que comemos, y que sin embargo luego no es dueña de lo que produce (más bien cada día nos cobran más por todo). Apenas somos dueñxs de nuestros propios cuerpos, que nos obligan a poner a disposición de empresarixs y banquerxs que se llenan los bolsillos a nuestra costa. Okupar es, sencillamente, recuperar lo que nos han quitado.

Okupamos porque queremos atacar el pilar principal del sistema capitalista: la propiedad privada (que por encima de los cuentos de hadas es la excusa para enriquecer mE1s a quienes más tienen y ahogar a quienes menos tienen).

Líneas de trabajo de La Traba

-Antifascismo y antimonarquía: Vivimos en un rE9gimen cuyo jefe de estado, el rey Juan Carlos I, fue educado en las fuerzas armadas franquistas y nombrado directamente por Franco en 1969 como su sucesor. La monarquía es una institución medieval y totalmente alejada del verdadero concepto de democracia, que simboliza la continuación del sistema actual como heredero de la dictadura y remendado en la llamada Transición (que fue un pacto entre la oligarquía y las fuerzas que se llamaban de la izquierda para dar continuidad al capitalismo e impedir un proceso de lucha revolucionaria). La transición pretendió acabar con la lucha obrera en el estado español, con los procesos de autodeterminación de los pueblos y con las luchas antiimperialistas y anti-OTAN. Por su parte, los grupos neonazis y sus agresiones cotidianas cumplen la función de ariete del poder contra lxs que denunciamos esta imposición y trabajamos por un cambio social. Queremos dar apoyo a quienes denuncian el fascismo histórico y actual, tanto institucional como callejero, ya sean antifascistas, republicanxs anticapitalistas, de recuperación de la memoria histórica, pueblos que luchan por su liberación, etc.

- Trabajo de barrio, tejido social e inmigración: Cuando hoy los barrios son cada vez más mestizos y el asociacionismo juvenil y vecinal está cada vez más desvertebrado, es fundamental impulsar la convivencia intercultural y abrir espacios de encuentro entre los colectivos más conscientes. La lucha en los barrios por la recuperación de nuestros derechos más básicos (vivienda digna, salud, educación), por más cultura popular y menos consumo irracional, por la extensión de la conciencia de que la explotación laboral se combate como siempre con la lucha unida de lxs trabajadorxs…, es la semilla del cambio social desde abajo.

- Autogestión y autoorganización del movimiento anticapitalista:
El estado no financia a quien lo combate, por eso queremos servir de soporte para que los movimientos sociales se autogestionen (con conciertos, fiestas, comedores, etc). Además, queremos dar espacio para que los diferentes colectivos puedan desarrollarse realizando asambleas y actos políticos.

Junio 2008